Éstas coberturas resisten un poco más el calor que las de chocolate. Son de muy buena calidad pues al fundirlo y templarlo hace que el chocolate tenga un gran brillo y una suave textura.
Fácil de utilizar, se adiciona directamente a la harina (no requiere un proceso de prehidratación). Su larga vida útil (24 meses, envase cerrado) facilitan su manejo en el almacén y no requieren espacio de frío para su conservación.
Almidón natural de maíz en polvo; útil como ingrediente en la fabricación de galletas, postres, cremas y productos de queso. No aporta sabor ni olor. Se integra fácilmente a las formulaciones.